Empecé a investigar, formarme y probar… hasta que pude comprar mi primera máquina de bordar. Era doméstica, sencilla, lo único que podía permitirme en ese momento.Y con ella empezó todo.Aprendí lo que realmente es el bordado:
los errores, las limitaciones, los materiales, los tiempos…Y sobre todo entendí algo muy importante:
El bordado no se aprende en un curso, se aprende con horas, experiencia y muchos fallos.
Muchos.
A los pocos meses me di cuenta de algo: con esa máquina no podía crecer. Tenía dos opciones: seguir poco a poco… o apostar de verdad.
Y tomé una decisión que marcó un antes y un después. Le dije a mi marido:
“¿Y si vendemos el coche y compramos una máquina industrial?”
Sí, así, sin filtro.Después de unos minutos de silencio (largos 😅), me dijo:
“Adelante, lo hacemos.”
Y ahí empezó realmente Wow Creative.
El primer consejo que puedo darte es que inviertas, sea el sector que sea, en la mejor maquinaria industrial que puedas, es un error común en la mayoría de los emprendedores, y en muchos casos inevitable, pero si lo haces bien desde el principio el camino será más fácil.
Compramos nuestra primera máquina industrial y monté el taller en casa.
No era un garaje… pero casi.
A partir de ahí todo fue crecer, aprender y mejorar cada día. Me obsesioné con la calidad, porque los clientes habitualmente consiguen lo que pagan, y en nuestra empresa se paga lo que se entrega. Mi pasión era cada vez mayor, encontré y me esforcé en hacer lo que realmente me gustaba, aprendí mi oficio, a realizar diseños de bordado con mucha calidad, repitiendo cada fallo o irregularidad con la que me encontraba, y aprendiendo la técnica del diseño. No es fácil, requiere de mucha experiencia y horas de trabajo y estudio. Con el tiempo consigues adelantarte a los posible problemas que surgen.
No quería ser una opción más barata.
Quería hacer las cosas bien. Y eso sigue siendo hoy uno de nuestros pilares.
El siguiente reto era vender.Desde casa solo tenía una opción: internet.Así nació nuestra primera tienda online CottonSweet, enfocada en productos personalizados para bebé y regalos.Y poco a poco empezó a funcionar.
Después llegó el siguiente paso: abrirnos al mundo profesional.
Empresas, marcas, equipos…Así nació Wow Creative (la web en la que estás ahora), donde empezamos a trabajar con: Polos personalizados, Sudaderas, Gorras bordadas, Parches, Merchandising corporativo...
Han pasado más años desde aquel comienzo.
Hoy contamos con un taller profesional de más de 200 m² en Madrid, equipado con maquinaria multicabezal de alta producción.
Pero hay algo que no ha cambiado: Seguimos siendo una empresa cercana, familiar y muy implicada en cada pedido.
Hemos creado un equipo humano increíble, somos una familia, y compartimos los valores de la empresa.
No hemos crecido con grandes campañas de publicidad.
Hemos crecido porque nuestros clientes repiten… y nos recomiendan.
Y eso solo pasa cuando haces las cosas bien.
Después de todo este camino, sigo sintiendo lo mismo que el primer día. Me apasiona lo que hago.
Y eso se nota en cada trabajo que sale de nuestro taller. Nuestro objetivo sigue siendo el mismo:
Ofrecer un servicio de bordado y personalización textil de calidad, con resultados que realmente marquen la diferencia.
Gracias ❤️
De verdad.
Porque detrás de cada pedido hay alguien que confía en nosotros.
Y eso es lo que más valoramos.